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Escrito por Joan
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Enfermedad sistémica que ocurre como resultado de una acumulación excesiva de hormona tiroidea endógena en la sangre. Cuando se acompaña de manifestaciones oculares es descrita como Exoftalmos Endocrino, Exoftalmos tirotóxico o Hiperoftalmia con Enfermedad de Graves.
Las manifestaciones oculares aparecen en más de la mitad de los casos, en algún momento de la enfermedad. Pueden ser uni o bilaterales, leves o severas, preceder el cuadro de hipertiroidismo franco u ocurrir mucho después de la enfermedad tiroidea.
Comprenden la retracción palpebral, exoftalmos, paresias de músculos oculares, congestión orbitaria y queratitis de exposición.
Exoftalmos
usualmente afecta a ambos ojos aunque uno puede protruir más, lo que se atribuye a diferente sensibilidad de los órganos terminales. El primer signo es la retracción del párpado superior y la imposibilidad de éste de seguir el movimiento del globo ocular hacia abajo. Luego ocurre la protrusión de los ojos y aparece cierto grado de fotofobia e hiperhemia conjuntival.
Congestión Orbitaria
puede desarrollarse rápidamente y se advierte por el aspecto hinchado y pletórico de los párpados; simultáneamente la conjuntiva se ve quemótica y sus vasos tan congestionados que puede inducir a la sospecha de fístula carotídea. En algunos casos la congestión orbitaria es de tal magnitud que los párpados no pueden cerrar y la córnea queda expuesta a riesgo de queratitis y perforación.
Parálisis Musculares
en cualquier etapa de la enfermedad puede aparecer contractura de los músculos oculares y limitación de sus movimientos por factor mecánico lo que induce a insuficiencia de convergencia. El compromiso de los músculos de acción vertical limita la mirada hacia arriba de uno o ambos ojos y da lugar a diplopia vertical.
Neuritis óptica
en pacientes de sexo masculino y mayores de 60 años se ha observado edema de papila, papilitis y neuritis retrobulbar con los defectos campimétricos correspondientes, v.gr.: aumento de mancha ciega, escotoma central y constricción periférica. La A.V. puede estar severamente disminuida en los casos de papilitis y neuritis retrobulbar. Como otras alteraciones, la neuropatía óptica puede aparecer mucho tiempo luego de que la enfermedad ha remitido.
El tratamiento, además de la enfermedad de fondo, está dirigido a mejorar el exoftalmos. Puede ser médico –poco efectivo– y quirúrgico, este último para descomprimir la órbita vía su pared lateral. También se emplea la radioterapia de la pituitaria. La sección del músculo de Müller ayuda a la corrección cosmética al producir un descenso de hasta 2 mm del borde del párpado superior. |