| El Colegio del País Vasco quiere cerrar Óptica Directa |
|
|
|
|
Guerra abierta en el sector óptico español. Un acusado: la web Óptica Directa y un demandante: el Colegio de Ópticos de País Vasco. El problema, según los colegiados, es que “alguna empresa intenta a través de su página web realizar venta directa de productos que únicamente pueden venderse en establecimientos sanitarios de óptica”. Óptica Directa se defiende de la acusación diciendo que ellos no ofrecen servicios ópticos. “No graduamos ni damos consejos ni recetamos gafas. Eso corresponde a un óptico o a un oftalmólogo colegiado”. Su filosofía de supervivencia es el de una óptica low-cost.
Aunque la empresa niegue la cuestión, desde la corporación profesional les informaron en su momento de la ilegalidad que suponía la venta de gafas graduadas sin los requisitos legales. “Dado que hacían oídos sordos a nuestras advertencias de cesar dicha conducta, hemos denunciado dicha web ante las diversas autoridades sanitarias y de otro orden correspondientes”, reconoce su presidente regional, Ignacio Elías Pérez. Como argumento han utilizado que www.opticadirecta.es “está llevando a cabo actividades propias de un establecimiento de óptica sin obtener las autorizaciones administrativo-sanitarias de creación y funcionamiento previstas”.
Por su parte, Óptica Directa asegura que es una compañía de venta de gafas graduadas de reemplazo y que se dedica únicamente a comercializar lentes graduadas a buenos precios. “Nosotros no le estamos quitando de comer a nadie. Vendemos buenos productos a buenos precios y no suplantamos ninguna de las funciones que la ley le atribuye a los Ópticos-Optometristas”. Sus clientes son las personas que saben perfectamente “qué producto quieren y lo quieren lo más barato posible”. Por eso es “tu otra óptica”.
El demandante alega que estos establecimientos no disponen de un profesional cuya titulación acredite una cualificación adecuada para estas funciones, pero el acusado responde que quien compra gafas en su tienda es alguien a quien un especialista ya le ha realizado una adaptación de gafas graduadas que ha tolerado bien. “A nosotros acuden con una receta realizada con un especialista””. Además de ilegal, el Colegio de Ópticos tacha a este establecimiento de “clandestino” por “llevar a cabo actividades propias de un establecimiento de óptica sin obtener las preceptivas autorizaciones administrativo sanitarias”.
Óptica Directa no proporciona marcas de diseño, pero son atractivas y funcionales. Son las personas que conocen “perfectamente su graduación las que optan por comprar sus gafas con nosotros". Ellos confían en que no los van a cerrar. Y el Colegio de Ópticos de País Vasco no duda de que lo conseguirán. La última palabra la dictará Sanidad.
leído en El Confidencial |



